¿Cómo lo hacemos?
Un nuevo modelo alimentario
Frente a un sistema mecanizado y productivista, impulsamos un modelo emergente que se basa en la vida, en el respeto a los ciclos naturales y en la sostenibilidad. Al trabajar con alimentos de temporada, de cercanía, sin aditivos ni tóxicos, garantizamos que nuestra cocina nutre, no solo alimenta.
Reducimos la huella de carbono mediante trayectos cortos, trabajamos sin intermediarios y garantizamos trazabilidad. Lo que ofrecemos es alimento real, con impacto positivo en la salud de los trabajadores y en el medio rural.
Acompañamiento en la puesta en marcha
Para ello durante los primeros meses, un equipo de La Cocina de los Pastores formado por cocineros, mâitres, responsables de operativa y logística, se trasladada a las instalaciones de tu empresa/organización para acompañar a los equipos subrogados.
Soporte desde las oficinas centrales
El apoyo es continuo desde nuestras oficinas. Nuestro equipo de comunicación, compras, pedidos, almacenes, tecnología, recetas, LAB, gestión de personas y administración está a tu servicio.
Seguimiento diario en cocina
Nuestro equipo ofrece apoyo diario al personal de cocina en las colectividades, garantizando que el resultado final en el plato sea fiel a lo diseñado en nuestro laboratorio.
Aprendizaje conjunto y conocimiento local
Los equipos subrogados también nos aportan un conocimiento valioso sobre el comedor y la operativa diaria, enriqueciendo el proyecto con su experiencia.
La base de nuestros menús
Nuestros menús combinan tradición, sostenibilidad e innovación. Estas son algunas de las categorías que componen nuestra propuesta gastronómica:
Verduras y legumbres: huerta de proximidad, legumbres eco de alto valor energético, crudités, ensaladas, verduras asadas o al wok.
Cereales y pastas: arroces de pequeños productores, pastas semi-integrales de trigos olvidados, recetas tradicionales y de fusión.
Proteínas vegetales: platos sabrosos y equilibrados basados en proteína vegetal, adaptados al entorno laboral.
Carnes extensivas y ecológicas: pollos, gallinas, terneras, corderos y cabritos criados en libertad y alimentados de forma natural, con impacto en la biodiversidad y prevención de incendios.
Pescado fresco: de lonjas del Cantábrico, con impacto positivo en las familias marineras y en el equilibrio del ecosistema marino.